La cocina de Chetumal: sabores del Caribe Mexicano
Chetumal es la capital de Quintana Roo, pero también es una ciudad de frontera, y eso se nota en la mesa. Aquí la comida cuenta una historia de raíces mayas, de una fuerte influencia beliceña y del toque cosmopolita que dejaron los comerciantes que llegaron en las décadas en que la ciudad fue zona libre. Si vienes a Chetumal, prepárate para sabores que no vas a encontrar en ningún otro rincón de México.
1. La joya de la capital: el queso de bola
En Chetumal, el queso de bola (el Edam holandés) es más que un ingrediente: es parte de la identidad. En los años en que la ciudad fue zona libre, el queso importado se volvió un básico de la despensa local, y de ahí ya no salió. Lo vas a encontrar en todo: rallado sobre las marquesitas crujientes del malecón, dentro de las empanadas y como protagonista del queso relleno, un platillo de fiesta que se prepara con una bola de queso ahuecada y rellena de carne molida sazonada, pasas y aceitunas.
2. Una tradición que cruza fronteras: Rice and Beans
Chetumal comparte ADN con Belice, y en ningún lado se nota tanto como en el platillo favorito de los domingos: el Rice and Beans. Olvídate del arroz con los frijoles a un lado. Aquí los dos se cocinan juntos, despacio, con leche de coco y aceite de coco, hasta que el arroz queda cremoso y la cocina entera huele a trópico. Se sirve casi siempre con pollo guisado en recado colorado, plátano frito y ensalada de papa. Es el Caribe servido en un plato.
3. El alma local: los queques
Si buscas el bocado más tradicional y nostálgico de la ciudad, pide un queque. Estos panes rústicos de harina de trigo, con un toque de manteca, son la compañía natural del café de la mañana. El tip local es pedirlo relleno de queso de bola y mantequilla. Pan denso y tibio contra queso fuerte y salado: una combinación sencilla, y muy difícil de dejar en uno solo. Es el desayuno chetumaleño por excelencia.
4. Frescura de la bahía: mariscos y tikin xic
Chetumal está a la orilla de la amplia bahía que comparte con Belice, así que el pescado y los mariscos llegan fresquísimos. Prueba el pescado a la tikin xic, marinado en achiote y asado al carbón, o un ceviche de caracol bien sazonado. Para una tarde más relajada, ve a Calderitas, un pueblo de pescadores a la orilla de la bahía, a las afueras de la ciudad, donde puedes comer camarones al coco o un pescado frito junto al agua, con una cerveza fría y la brisa de frente.
5. El ritual del malecón: machacados y marquesitas
Ninguna tarde en Chetumal está completa sin caminar por el Boulevard Bahía y probar dos clásicos locales:
- El machacado: la bebida-postre por excelencia de la ciudad. Fruta fresca (mango, mamey o piña) machacada con hielo raspado, leche condensada y leche evaporada. No hay mejor respuesta al calor caribeño.
- La marquesita: el barquillo crujiente enrollado nació en Yucatán, pero Chetumal lo hace suyo con una porción generosa de queso de bola recién rallado.
Chetumal no solo te da de comer: te cuenta su historia en cada bocado. Desde el calorcito de un queque por la mañana hasta la brisa que acompaña un machacado en el malecón, la cocina de la capital es una celebración de su historia y de su gente. No viajes solo para ver. Viaja para probar, y deja que los sabores de la frontera sur te acompañen mucho después de haber dejado la bahía.